La población inmigrante utiliza menos los servicios sanitarios que la española

29.06.2009

 
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En general, la población extranjera residente en España utiliza en menor medida los servicios sanitarios que la población autóctona. Expertos en el tema han desmitificado, con datos, ciertos errores que han calado en la sociedad y que giran en torno al uso que los inmigrantes hacen de la asistencia sanitaria. “Hay que romper el tópico de que importan enfermedades. En general, se trata de población sana y joven” que llega a nuestro país en buen estado de salud. Así lo destacaba Pablo Gómez-Tavira, director de Inmigración de la Consejería de Inmigración y Cooperación de la Comunidad de Madrid, en una jornada de debate organizada por la Real Academia Nacional de Medicina, quien ha añadido que los datos no reflejan que saturen el sistema sanitario, como se tiende a creer. El encuentro, que ha contado con la colaboración del Instituto Novartis de Comunicación en Biomedicina, ha congregado a especialistas de distintas disciplinas para hacer un análisis global de la asistencia al inmigrante, las necesidades, los logros y los retos asociados a la atención de estos pacientes.

Según explicaba el profesor Juan del Rey Calero, académico de número de la RANM, utilizando datos de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, de los ministerios de Sanidad e Interior y de la encuesta de población activa, el 22’9 por ciento de los inmigrantes residentes en nuestro país acude al médico de familia, frente al 29’6 de la población autóctona. Este menor consumo se repite en la asistencial especializada, 11’2 frente al 16’4, en intervenciones quirúrgicas 37 frente al 45 por ciento; en uso de métodos diagnósticos, 13’7 frente a 15’3 y en los tratamientos, 8’6 frente al 14’1 por ciento. En hospitalizaciones, el impacto sobre la asistencia se iguala, al rondar en los dos casos el 9 por ciento. Por el contrario, la población extranjera utiliza en mayor medida las urgencias (32’6 frente al 27’5 por ciento), así como la asistencia obstétrica, derivada del alto índice de natalidad en este colectivo. En opinión de Pablo Gómez-Tavira, el mayor uso de las urgencias, que también se da en la Comunidad de Madrid, se debe al desconocimiento del sistema y de sus posibilidades.

En cuanto a los factores que influyen en la salud de los inmigrantes, el profesor Rey Calero se ha referido aspectos socioeconómicos, como la precariedad en la vivienda, la precariedad laboral y factores ligados a la integración, entre otros. Y entre las patologías que más afectan a este grupo poblacional ha destacado las enfermedades infecciosas, muchas de ellas derivadas de un incompleto calendario vacunal; problemas digestivos; cardiacos, ginecológicos o aquellos relacionados con la salud mental, estos últimos en aumento.

Tanto el académico como el representante de la CAM han coincidido en afirmar que los datos refieren un claro menor uso de los sistemas de prevención y promoción de la salud en este grupo de población.

Por su parte, la doctora Belén Sanz, de la Escuela Nacional de Salud, ha presentado las conclusiones de una investigación llevada a cabo en este organismo. De ellas destaca el hecho de que los varones inmigrantes utilizan menos los servicios sanitarios que los hombres españoles, con dos excepciones: la de los que vienen del África Subsahariana, que hacen mayor uso de la atención que presta el médico especialista y la hospitalización, y la de los que proceden de países latinoamericanos, que frecuentan más las urgencias. En el caso de las mujeres, el uso de los recursos sanitarios es similar, aunque también con algunas excepciones: las que proceden de Asia y Oceanía visitan menos el centro de salud, las mujeres del norte de África acuden menos al especialista y, por otra parte, las mujeres inmigrantes procedentes de países Occidentales, Estados Unidos y Canadá hospitalizan en mayor medida que las mujeres españolas. La profesora Sanz, que ha coincidido con sus datos en el menor uso de la asistencia preventiva por parte de los residentes extranjeros, ha apuntado, en el caso femenino, el escaso uso de las pruebas de cribado del cáncer de mama y cuello de útero.

Para el representante de la Comunidad de Madrid, los principales problemas sociosanitarios de la población inmigrante están relacionados con las condiciones de vida del país de origen y su trabajo. Y los problemas de salud más frecuentes tienen que ver con el trabajo de desgaste físico, el cambio en la dieta, el estrés migratorio, defectos de vacunación y una mayor presencia de ciertas enfermedades infecciosas. Además, y según los datos manejados por la CAM, el inmigrante tiene un riesgo cuatro veces superior de sufrir lesiones por accidente laboral.

Según Pablo Gómez-Tavira, el desconocimiento de la lengua se presenta como la principal barrera para la atención en salud mental, a lo que hay que sumar la existencia de instrumentos de medida y clasificación no validados para la población extranjera. Por otro lado, la condición de inmigrante puede promover situaciones de exclusión social que precipiten el consumo de alcohol patológico. Además, el responsable de inmigración de la CAM ha coincidido en que las cifras revelan una importante proporción de mujeres en edad fértil, con una tasa de natalidad significativamente superior a las mujeres españolas. Los problemas durante el embarazo y el parto, tal y como ha dicho, se deben a un control tardío o deficiente del mismo, que tiene que ver con los hábitos de los países de origen. Además, los inmigrantes presentan una peor salud bucondental, derivada de las peores condiciones económicas, y ha coincidido con Rey Calero en destacar la menor protección contra las enfermedades infecciosas al tener una cobertura vacunal más baja.

Por otro lado, ha incidido en la necesidad de la integración de la población inmigrante y para ello se ha referido al sanitario como uno de los ámbitos para esa integración. En este sentido, ha comentado la puesta en marcha en la Comunidad de Madrid de un plan de integración para los próximos cuatro años en el que se ha hecho un diagnóstico de la vivienda, la escuela, la Sanidad…. El objetivo es erradicar tópicos e informaciones falsas, tal y como ha comentado.

Este responsable sanitario ha incidido también en la necesidad de formar a los profesionales en relación a la atención a la diversidad. Se trata de pautas culturales distintas y eso es importante a la hora de dar una atención adecuada, como ha señalado.

      

En esta misma línea ha versado la intervención del Dr. José Luis Martincano, del Grupo de Trabajo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), para quien es imprescindible considerar los condicionantes culturales de los pacientes para ofrecer una buena asistencia. Como ha explicado, hay que tener una conciencia de la variabilidad étnica y aproximarse al modelo cultural de los pacientes para satisfacer sus necesidades. Una atención de calidad al inmigrante requiere del profesional un esfuerzo por afianzar conocimientos, habilidades y técnicas específicas que contribuyan a tener la mejor relación posible con el paciente. “Es un esfuerzo imprescindible porque sabemos que las minorías presentan desigualdades en salud por varios motivos, entre ellos la mayor incidencia de infradiagnósticos e infratratamientos, o el hecho de que los centros sanitarios no se organizan ante la diversidad racial y cultural actuales”, ha asegurado.

La formación de los profesionales del primer nivel asistencial la califica de buena. Los médicos de AP llevan años preparándose, porque, al ser la primera línea de atención, hace tiempo que se enfrentan a esta una nueva realidad de pacientes con necesidades distintas. Incluso, en el nuevo programa MIR, aprobado en 2007, ésta se ha incluido como materia de estudio con prioridad 1.

Martincano insiste, al igual que el resto de los ponentes, en que hay ideas que han calado en la sociedad y que son falsas, como la excesiva presión asistencial que ejerce la población inmigrante o que usan los recursos sin ofrecer contraprestaciones.

LA ENFERMEDAD DE CHAGAS
La última de las intervenciones giró en torno a las enfermedades importadas. El doctor Joaquín Gascón, del Centro para la Investigación de la Salud Internacional de Barcelona (CRESIB), señaló que en España la enfermedad de Chagas no es anecdótica y habría que empezar a verla como un problema de salud pública. Así y entre los temas pendientes de abordaje se refirió al control en las maternidades, donde se produce la transmisión vertical. Tal y como ha señalado, estos niños presenta una infección en fase aguda, donde los medicamentos son altamente eficaces.

En su opinión, en nuestro país son necesarios protocolos de diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad y mayor formación de los profesionales, aunque ya hay documentos de consenso, tal y como ha comentado. En este sentido, anunció la publicación a finales de año de un tercer documento de consenso sobre diagnóstico y tratamiento de los problemas digestivos derivados de esta patología.

Por último, se refirió a un estudio realizado recientemente en Barcelona que pone de manifiesto las ventajas, en términos económicos, de realizar cribados en las mujeres embarazadas y tratar la enfermedad en etapas iniciales, “por no hablar en términos de justicia social”, concluyó.

 
 

Almirall
 
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