Actualidad Médica

12 de Mayo de 2021

Comentario a la Guía de cribado de la infección por el virus de la Hepatitis C (2020) - Dr. Ángel Jimeno Aranda


El Ministerio de Sanidad publicó en julio de 2020 la Guía de cribado de la infección por el virus de la hepatitis C (VHC)  https://www.mscbs.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/hepatitisC/PlanEstrategicoHEPATITISC/home.htm.

 

Esta guía ha sido elaborada con la participación de numerosos expertos, tanto de las distintas comunidades autónomas, como de las sociedades científicas involucradas en este tema, así como de asociaciones de enfermos, y plantea las indicaciones sobre el cribado de la infección por el VHC y la vinculación de las personas diagnosticadas al seguimiento y tratamiento en España, en el marco del Plan Estratégico para el Abordaje de la hepatitis C en el Sistema Nacional de Salud.

 

A partir de la publicación y puesta en marcha de dicho plan estratégico, se han logrado grandes avances en la eliminación de la hepatitis C. Desde 2015 a finales de 2019 más de 135.000 personas han accedido a los tratamientos con antivirales de acción directa, con una tasa de respuesta viral sostenida superior al 95%. Sin embargo, la situación epidemiológica de la infección por el VHC en España, nos demuestra que sigue siendo un problema de salud pública que requiere respuestas sanitarias de forma integrada, que es lo que intenta aportar esta guía de cribado.

 

En base a la evidencia disponible, no se recomienda el cribado de la infección por el VHC en personas sin exposiciones de riesgo. Las indicaciones para la realización de la prueba del VHC son las siguientes exposiciones o situaciones de riesgo para la transmisión del VHC:

  • Consumo de drogas por vía inyectada y/o inhalada.
  • Relación sexual de riesgo (prácticas sexuales con riesgo de sangrado como el fisting; chemsex; presencia de ITS con ulceraciones genitales o proctitis).
  • Pareja sexual con infección activa por el VHC o con consumo activo de drogas inyectadas
  • Co-infección por el VIH y/o VHB.
  • Tatuajes y/o procedimientos estéticos y similares realizados con instrumental punzante sin las debidas precauciones de seguridad.
  • Exposición laboral al VHC.
  • Ingreso en unidades de hemodiálisis crónica.
  • Intervenciones sanitarias invasivas realizadas en lugares sin las medidas de seguridad adecuadas, como intervenciones quirúrgicas con material no esterilizado antes de 1975 o la recepción de productos sanguíneos o hemoderivados antes de 1990.
  • Recién nacido/as de madres con infección por el VHC.
  • Ingreso en centros penitenciarios.
  • Procedencia de países con prevalencia de infección por el VHC media o alta.

 

Finalmente, para mejorar el acceso al cribado y la vinculación al seguimiento se proponen las siguientes acciones:

  • Diagnóstico de la infección en un solo paso
  • Búsqueda de personas diagnosticadas y no tratadas
  • Actividades formativas y de apoyo a profesionales sanitarios/as, como alertas en la historia clínica electrónica para recordar la pertinencia del cribado del VHC en pacientes con exposiciones o situaciones de riesgo o con indicaciones clínicas.
  • Simplificación de los modelos de atención evitando múltiples derivaciones
  • Integración de las actividades de prevención y cribado de la infección por VHC, VHB, VIH y otras ITS, y tuberculosis.
  • Coordinación y atención multiprofesional en los centros de atención a personas con drogodependencias.
  • Actividades de promoción del cribado dirigidas a población general y poblaciones específicas.
  • Mejora de los sistemas de coordinación de los servicios de salud de las CCAA e Instituciones Penitenciarias

 

La importancia de la Atención Primaria en este tema es prioritario, sobre todo en la búsqueda de personas diagnosticadas y no tratadas, ya que existen muchos casos con prueba de anticuerpos frente al VHC positiva, incluso con diagnóstico de viremia confirmado, sin constatación de posterior seguimiento e inicio de tratamiento. Además, desde el centro de salud se encuentra perfectamente capacitado para cribar las personas con exposiciones o situaciones de riesgo para la transmisión del VHC.

 

Una de las metas sanitarias de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la agenda 2030 de la ONU plantea eliminar en el mundo las hepatitis víricas como amenaza de salud pública antes de 2030. En España este objetivo se puede cumplir, incluso unos años antes, pero para ello es fundamental la participación activa de la Atención Primaria.

 

Autor: Dr. Ángel Jimeno Aranda